Fosfatasa alcalina (FA) elevada: ¿hígado o hueso?
Una fosfatasa alcalina (FA) por encima de lo normal es uno de los hallazgos inesperados más frecuentes en los análisis de sangre y uno de los más difíciles de interpretar sin ambigüedad. La enzima procede sobre todo de dos fuentes, el hígado con las vías biliares y el hueso, y además aumenta de forma fisiológica en niños, adolescentes y durante el embarazo. Explicamos cómo distinguir una fuente hepática de una ósea con la GGT y las isoenzimas, qué enfermedades están con más frecuencia detrás de una FA elevada, cuándo el aumento es pasajero e inocuo, qué dicen los estudios sobre una FA elevada de forma aislada y qué pruebas hacer a continuación.
Cómo se elaboró este texto
- Autor
- Redakcja VitMode — Badania i biomarkery — el equipo editorial de VitMode, sin autores individuales
- Método
- Elaborado a partir de fuentes primarias: ensayos clínicos, metaanálisis y guías. Describimos los resultados de los estudios por separado de nuestra interpretación.
- Verificación de las fuentes
- Los trabajos de PubMed citados se comprueban automáticamente (identificador, título y año de publicación).
- Revisión médica
- ninguna — este texto no ha sido revisado por un médico
- Última actualización
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Índice
En resumen — puntos clave
- →Fosfatasa alcalina elevada: ¿de dónde viene el resultado, del hígado o del hueso?
- →Distinguir la fuente hepática de la ósea: GGT, isoenzimas y otras pistas
- →Causas hepáticas y biliares de una FA elevada
- →Causas óseas: enfermedad de Paget, déficit de vitamina D, fracturas, metástasis
- →Causas fisiológicas: niños, embarazo, curación de fracturas
- →Un aumento aislado y pequeño de la FA: qué dicen los estudios sobre su evolución
- →Qué hacer tras encontrar una FA elevada: plan paso a paso
- →Cuándo una FA elevada requiere consulta urgente
- →Resumen: FA elevada en breve
- →Nuestra recomendación editorial





