Test de edad biológica (relojes epigenéticos): ¿vale la pena hacerlo?
Los tests comerciales de edad biológica prometen un único número que diría si envejeces más rápido o más despacio de lo que sugiere tu fecha de nacimiento. Detrás de ese número están los relojes epigenéticos, algoritmos que leen patrones de metilación del ADN. El problema es que una misma muestra puede dar resultados que difieren hasta en 9 años, los distintos relojes dicen cosas distintas y no existe ninguna intervención validada que deba elegirse según ese resultado. Revisamos lo que realmente se sabe, a quién puede servirle un test y por qué mediciones más baratas y predecibles benefician más a la mayoría.
Índice
En resumen — puntos clave
- →¿Vale la pena hacerse un test de edad biológica? La respuesta corta
- →¿Cómo funciona un reloj epigenético? La metilación del ADN en pocas palabras
- →Horvath, PhenoAge, GrimAge, DunedinPACE: ¿en qué se diferencian las generaciones de relojes?
- →¿Cuánto fluctúa el resultado? Fiabilidad de la medición
- →¿Se puede 'rejuvenecer' el resultado? Lo que sabemos de las intervenciones
- →¿A quién puede tener sentido un test y para quién es dinero tirado?
- →Si lo haces de todos modos: lista práctica de verificación
- →Mito: 'El resultado del test es como un análisis de sangre, muestra mi edad real'
- →Limitaciones, riesgos y cuándo acudir al médico
- →Nuestra recomendación editorial










