Vitaminas para la longevidad: qué suplementos tienen evidencia científica real
El estante de suplementos promete una vida más larga en cada cápsula, pero los datos duros de los grandes ensayos clínicos cuentan algo mucho más comedido. Repasamos qué vitaminas realmente alargan la vida sana en personas con déficit, y cuáles —pese a su popularidad— carecen de evidencia o, peor aún, tienen evidencia de que no aportan ningún beneficio.
Índice
En resumen — puntos clave
- →La promesa de la etiqueta frente a lo que muestra la curva de supervivencia
- →Cómo leemos aquí la evidencia: una jerarquía que sí importa
- →Vitamina D3: corrige el déficit, no «potencia» la salud de quien ya está en rango
- →Vitamina K2: un mecanismo prometedor contra la calcificación arterial, todavía sin un gran ECA con desenlace duro
- →B12 y ácido fólico: dónde la corrección del déficit sí importa de verdad
- →Omega-3: de la esperanza de hace décadas a los resultados decepcionantes de los grandes ECA
- →Magnesio: datos observacionales sólidos, todavía a la espera de un gran ECA con desenlace duro
- →Qué no hacer: las vitaminas antioxidantes en dosis altas tienen pruebas de que no aportan beneficio —y a veces de que dañan
- →¿Y los multivitamínicos «por si acaso»?
- →Nuestra recomendación editorial










