NAD+ intravenoso: ¿realmente funciona mejor que el NMN o el NR orales?
Las clínicas de longevidad comercializan las infusiones intravenosas de NAD+ como una forma de evitar los límites de absorción de precursores orales como el NMN o el NR, descritos en nuestra ficha sobre el NMN. El argumento farmacocinético —evitar el metabolismo de primer paso intestinal y hepático— suena convincente, pero analizamos lo que realmente se sabe sobre si la molécula grande y eléctricamente cargada de NAD+, inyectada directamente en la sangre, llega siquiera intacta al interior de las células, donde teóricamente debería actuar.
Índice
En resumen — puntos clave
- →Por qué el NAD+ intravenoso suena atractivo sobre el papel
- →El problema: el NAD+ es una molécula grande y cargada que no entra fácilmente en las células
- →Lo que realmente mostró el único estudio farmacocinético humano del NAD+ IV
- →Por qué esto socava el argumento de marketing clave
- →Coste real frente a una ventaja incierta
- →Qué conviene hacer en la práctica
- →Limitaciones de estos datos
- →Nuestra recomendación editorial










