Finasterida y dutasterida para la alopecia androgénica: eficacia, efectos secundarios y el debate sobre el síndrome posfinasterida
La finasterida lleva casi tres décadas siendo el fármaco mejor estudiado para la alopecia androgénica masculina, y la dutasterida suele presentarse como su sucesora más potente. Ambas bloquean la enzima que convierte la testosterona en DHT, y ambas conllevan un riesgo de efectos secundarios sexuales que una pequeña parte de los pacientes describe como persistentes incluso tras dejar el tratamiento. Comprobamos qué muestran realmente los grandes ensayos clínicos y metaanálisis, sin minimizar la controversia en torno al llamado síndrome posfinasterida, pero también sin exagerarla injustificadamente.
Índice
En resumen — puntos clave
- →Por qué tiene sentido bloquear la DHT en la alopecia androgénica
- →Qué mostró el ensayo de referencia de dos años con finasterida
- →Dutasterida frente a finasterida: cuál frena más la caída del cabello
- →Efectos secundarios sexuales: cifras, no solo advertencias
- →El síndrome posfinasterida (SPF): qué se sabe y qué no
- →Quién debe extremar la precaución
- →Alternativas y terapias combinadas
- →Resumen en cifras
- →Nuestra recomendación editorial








