Dosis altas de vitamina D y caídas en personas mayores: ¿más significa peor?
"Más vitamina D es mejor para los huesos" es una de las creencias más extendidas en la prevención de la osteoporosis y las caídas en personas mayores. Dos ensayos aleatorizados independientes —uno suizo, con dosificación mensual, y otro australiano, con una única dosis anual— muestran lo contrario: las dosis altas y poco frecuentes de vitamina D aumentaron el número de caídas, y en un caso también de fracturas, a pesar de elevar el nivel de vitamina D en sangre de forma más eficaz que las dosis estándar. El problema no parece ser la cantidad de vitamina D en sí, sino la forma de administrarla: un pico brusco en el nivel sanguíneo tras una dosis grande y poco frecuente, en lugar de un nivel estable mantenido mediante suplementación diaria. Esta distinción tiene una importancia directa para las personas mayores de 70 años, en quienes una sola caída puede provocar una fractura de cadera y la pérdida permanente de autonomía.
Índice
En resumen — puntos clave
- →Una suposición que parece obvia — y por qué no siempre es cierta
- →El ensayo suizo: dosificación mensual y más caídas en los grupos de dosis alta
- →El ensayo australiano: una única dosis anual, más caídas y fracturas
- →La ventana de riesgo elevado: por qué importan los primeros tres meses tras la dosis
- →Posibles mecanismos — por qué un pico brusco podría ser perjudicial
- →Dosificación en bolo frente a diaria — un patrón más amplio en la literatura sobre vitamina D
- →Qué significa esto para quien toma actualmente una dosis grande y periódica de vitamina D
- →Qué hacer en la práctica
- →Limitaciones de estos datos
- →Nuestra recomendación editorial






