La terapia de contraste (alternancia de frío y calor) y la recuperación — qué muestran los estudios
La inmersión alterna en agua fría y caliente es una de las prácticas de recuperación más antiguas del deporte, hoy repopularizada en el biohacking como forma de acelerar la vuelta a la forma tras el entrenamiento. Sin embargo, es algo distinto del frío solo; ya hemos tratado por separado la inmersión en agua fría y su efecto en la inmunidad, y el agua fría después del entrenamiento y la ganancia muscular. Esta vez comprobamos qué ocurre en el organismo cuando el frío y el calor se alternan, y si esta combinación realmente aporta algo más que la crioterapia sola.
Índice
En resumen — puntos clave
- →En qué se diferencia la terapia de contraste del frío solo
- →Qué muestra el mayor metaanálisis sobre la terapia de contraste
- →Terapia de contraste frente al frío solo — ¿aporta realmente algo la alternancia?
- →Qué ocurre con los marcadores de daño muscular
- →Cómo es un protocolo práctico
- →Para quién la terapia de contraste podría no ser una buena idea
- →Límites de los datos disponibles
- →Nuestra recomendación editorial










