La lactasa y la intolerancia a la lactosa — ¿la suplementación enzimática realmente ayuda?
Las tabletas de lactasa, tomadas justo antes de una comida con lácteos, son una de las formas más populares de manejar la intolerancia a la lactosa — se venden en casi cualquier farmacia. A diferencia de muchos suplementos digestivos cuyo mecanismo de acción resulta poco claro, aquí la lógica es sencilla: una enzima que falta se reemplaza con una enzima externa. Un ensayo aleatorizado y controlado con placebo realizado en la India lo puso a prueba directamente, midiendo no solo los síntomas percibidos, sino también un indicador fisiológico objetivo — el nivel de hidrógeno en el aire exhalado.
Índice
En resumen — puntos clave
- →Un problema común con un mecanismo sencillo en teoría
- →Qué sucede en el intestino con la deficiencia de lactasa
- →El estudio: lactasa contra placebo, en diseño cruzado
- →Por qué importa la prueba de aliento con hidrógeno
- →La intolerancia a la lactosa no es lo mismo que la alergia a la leche
- →Cuándo tiene sentido la suplementación con lactasa
- →Lo que este estudio no demuestra
- →Suplemento o evitar los lácteos de forma permanente — qué elegir
- →Resumen breve
- →Nuestra recomendación editorial






