Hierro y síndrome de piernas inquietas: ¿cuándo ayuda realmente la suplementación?
El síndrome de piernas inquietas (SPI) puede arruinar silenciosamente el sueño durante años antes de que alguien lo relacione con el hierro. Un ensayo aleatorizado muestra que el hierro oral alivia significativamente los síntomas — pero solo en pacientes seleccionados según un criterio concreto: ferritina en el límite bajo de la normalidad, confirmada por análisis de sangre, no en cualquiera que tenga piernas inquietas por la noche.
Índice
En resumen — puntos clave
- →Síndrome de piernas inquietas: frecuente, persistente y todavía infradiagnosticado
- →Hierro en el cerebro, no solo en la sangre: de dónde viene esta relación
- →Qué mostró el estudio en pacientes con ferritina baja-normal
- →Por qué la selección de pacientes es el detalle más importante de todo este estudio
- →Ferritina y diagnóstico del hierro: el contexto más amplio
- →Mito y hecho
- →Por qué no conviene suplementar hierro "por si acaso"
- →Limitaciones de estos datos
- →Nuestra recomendación editorial










