Aspirina en prevención primaria: ¿deberían las personas sanas tomarla a diario?
"Una aspirina al día para el corazón" es uno de los consejos de salud más persistentes del siglo XX — millones de personas sanas de mediana edad y mayores, que nunca habían sufrido un infarto ni un ictus, la tomaban a diario "por si acaso", muchas veces sin una recomendación médica concreta. Tres grandes ensayos aleatorizados independientes de los últimos años — incluido uno con un hallazgo de mortalidad realmente sorprendente — mostraron que en personas que nunca han tenido un evento cardiovascular, la aspirina diaria prácticamente no reduce de forma medible el riesgo cardiovascular, mientras que aumenta de forma constante el riesgo de sangrado grave. La distinción entre prevención primaria y secundaria es aquí fundamental — y es precisamente la que se pierde en la conversación cotidiana.
Índice
En resumen — puntos clave
- →Décadas de "aspirina para el corazón" — y por qué cambió la recomendación
- →ASPREE: el mayor ensayo de prevención primaria en personas mayores
- →El hallazgo inesperado sobre la mortalidad por todas las causas
- →ARRIVE: confirmación en una población diferente y más joven
- →Por qué el riesgo de sangrado supera tan sistemáticamente al beneficio — el mecanismo
- →Prevención primaria frente a secundaria — la distinción que se pierde en la conversación cotidiana
- →¿Existen situaciones en las que la aspirina preventiva aún tenga sentido?
- →Qué hacer en la práctica
- →Limitaciones de estos datos
- →Nuestra recomendación editorial




